La edificación se prepara para intentar cumplir los objetivos climáticos del Pacto Verde: ¿posible o imposible?

La edificación se prepara para intentar cumplir los objetivos climáticos del Green Deal ¿posible o imposible?

Los objetivos climáticos planteados por el Pacto Verde de la Unión Europea para el sector de la construcción, que es responsable del 40% de emisiones GEI, son ambiciosos. Increíblemente ambiciosos. Expertos del sector se reúnen hoy aquí, en el CONAMA 2022, para ofrecer su perspectiva al respecto. Las opiniones son variopintas, pero hay varios puntos en común sobre la mesa, entre ellos el que resume con esta frase el moderador Jorge Gallego Sánchez-Torija: “Combatir el cambio climático significa el fin de la barra libre al que estamos acostumbrados”. El representante de ASA propone una metáfora en la que hemos pasado de ser unos cowboys que tienen el mundo a su disposición a unos astronautas que deben hacer buen uso de los recursos disponibles. “Nada de esto es nuevo, pero apenas nos queda tiempo para revertir la situación”, dice. Valvanera Ulargui Aparicio, del MITERD, señala lo lejos que estamos de cumplir con el objetivo del Acuerdo de París, pero señala que las herramientas para frenarlo existen. “El parque de edificios español tiene un enorme potencial de ahorro energético y transición, y, aunque el sector de la construcción está descendiendo sus emisiones GEI, debemos hacer más. Los hitos están bien delimitados”. Para ello, señala que la eficiencia energética es la respuesta, tanto de la mano pública como del sector financiero, que desde COP 27 ha hecho su aparición.

Uno de los temas más repetidos durante la conferencia, y al que se ha dedicado mucha atención, es a la falta de consideración del carbono embebido durante el ciclo de vida de las edificaciones, grandísima parte del total de GEI emitidos por el sector. La primera en hablar de ello ha sido Dolores Huerta Carrascosa, de Green Building, que presenta “La hoja de ruta de la descarbonización de la edificación en todo su ciclo de vida.” El proyecto, llamado BuildingLife, es una iniciativa europea para alcanzar el Green Deal, y consiste en un foro de líderes de la UE y otros 10 países. Declarándose una optimista, plantea dos posibles escenarios hipotéticos. Uno de ellos, más realista y rentable, fecha la neutralidad climática en Europa en 2070. El otro, más ambicioso y seguro para la salud del planeta, la fecha en 2050. Para cualquiera de los dos escenarios los esfuerzos de la industria, que eran grandes, tendrán que redoblarse y pasar por una gigantesca inversión en rehabilitación. “Tener viviendas completamente rehabilitadas, acelerar el cambio de equipos, limitar el consumo energético en la nueva construcción y distribuir energía descarbonizada de energía eléctrica reduciría enormemente el carbono operativo”, dice. En cuanto al carbono embebido, debería prestarse atención a la eficiencia energética de los parques de edificaciones existentes y racionalizar la nueva construcción. Por supuesto, los planes inteligentes y el I+D+I serán imprescindibles para encontrar nuevas soluciones a la descarbonización.

De la mano de Fundación Renovables, Raquel Paule Martín propone una descarbonización en edificios que a la vez aumente nuestra autosuficiencia. Dada la extrema ineficiencia energética de nuestros actuales parques de vivienda, alcanzar los objetivos del paquete Fit for 55 de la UE resulta casi imposible. Para ella, la respuesta es clara; “La energía más limpia es aquella que no se produce”. Antes de tomar cualquier decisión sobre la edificación se deberían evaluar otras variables que lleven a los edificios a ser autosuficientes. Edificios con la más alta eficiencia energética, impulsados con energías renovables, con soluciones inteligentes como los puntos de recarga eléctrica para VE, bicicletas…. Estrategias para reducir la demanda energética, actuando preferentemente de manera pasiva e integrando sistemas inteligentes. Para ello, pone foco sobre la energía eléctrica, la gran apuesta. Es más eficiente, no tiene emisiones, reduce la dependencia energética, democratiza la energía, y además, es más barata. Nuestros edificios ya consumen electricidad (40%), sólo consiste en llevarlo aún más lejos en favor de todos. Para que el lector se haga una idea, los sistemas de aerotermia son entre 3-4 veces más eficiente que las calderas de gas convencionales. Por último, apuesta por la incorporación de la movilidad dentro de los edificios, con puestos de bicicleta y de carga VE.

Presentación de las iniciativas del sector de la descarbonización

Empieza la segunda sesión. Green Building modera en esta ocasión la sesión, representado por Raquel Díez. En esta ocasión se presentan las iniciativas del sector para la descarbonización, repasando los hitos de la hoja de ruta de la asociación. María Martín Vega, de AEICE, presenta el proyecto ACV 4.0, que señala a la digitalización como una oportunidad para medir los impactos medioambientales asociados a los procesos de fabricación de un producto. “Queremos encontrar una declaración ambiental del producto a nivel real”, explica. La ventaja de usar esto es hacer un análisis exhaustivo de los procesos, que nos permite tener en cuenta los costes tanto ambientales como económicos. Giorgos Tragopoulos actúa como portavoz de Ecômetro y expone como ejemplo de certificación CO2nulo, una diseñada por ellos mismos, la sede de Greenpeace. Con el apoyo del MITERD, la certificación cumple 5 criterios, todos ellos dirigidos a revalorizar al alza el sector. Se debe medir el impacto, minimizarlo, compensarlo con programas de compensación reconocidos, electrificar los consumos y utilizar energías 100% renovables.

Ariadna Campins Martin, de CAATEEB, presenta “El libro del edificio”, la herramienta digital de soporte para la redacción del libro del edificio digital, que la ponente considera necesaria para cerrar el círculo de la economía circular. Su objetivo es pasar de lo estático a lo dinámico y acercar el libro del edificio a la ciudadanía general. El CSIC hace presencia en la conferencia con Ignacio Oteiza San José presentando la PLATAFORMA-Habita Madrid. La meta es obtener información para concienciar a la población madrileña del impacto que supone la rehabilitación energética residencial. Con la información recogida desde las viviendas adheridas al plan “Rehabilita Madrid 2020” tras la rehabilitación del edificio se determina así si las medidas adoptadas han sido efectivas. En caso de ser positivas, se anima con ellas a adquirir hábitos que mejoren el confort y la eficiencia energética de la población por la población.

Iván Madrigal Martínez, de EOS Energy, habla de la rehabilitación integral energética como una solución a la descarbonización de edificios. Propone rehabilitar edificios de forma que la obra y el nuevo mantenimiento sea más barato que el mantenimiento anterior. Daniel Sanz Martínez, en nombre de ECODES, señala la necesidad de fijar objetivos claros por la administración, así como aprovechar toda oportunidad para incorporar dichas soluciones al sistema de descarbonización de la calefacción y agua caliente. Licinio Alfaro hace la última presentación de la sesión con HOUSEFUL, un proyecto I+D+I que se presenta como una solución a la falta de recursos naturales de la EU para alcanzar sus objetivos. ITeC propone una solución que utiliza los materiales ya existentes para poder explotarlos y reutilizarlos de manera específica por medio de un software especializado.

Modelo de construcción de bajo coste

En la última parte de la sesión se presenta el proyecto LIFE RENATURAL NZEB, presentado por la junta de Extremadura por Esther Gamero Ceballos-Zúñiga. El proyecto apuesta por la rehabilitación de materiales naturales reciclados para desarrollar un modelo de construcción de bajo coste y consumo de energía casi nula. Antonio José Lara Bocanegra entra en escena con la presentación de un edificio construido netamente con madera local (edificio impulso verde), impulsado por el proyecto LIFE Lugo-Biodinámica. “Madera sí, pero madera variada, próxima y certificada”. Además, cuanta con un diseño que apuesta por la exactitud para que no haya imprevistos “que se traduzcan en emisiones”. Carmen Vázquez Moreno, de Habitabio, presenta la bioconstrucción como solución para la problemática del carbono embebido, y apuesta por la paja como material. Los paneles prefabricados de paja, además de contar con una bajísima emisión de GEI en su producción e incluso contar con beneficios, es una eficaz forma de construcción con baja inversión de recursos. Por último, entra Pablo Maroto Millán, que presenta la iniciativa KNAUF TO CRADLE, de la empresa Knauf. Con ella pretende reciclar y reconvertir el yeso de sus placas laminadas y cartón en otros materiales para la construcción. Para hacerlo han hecho ciertos cambios en su cadena de producción, como hacer que no haya nada de CMR, y usar circuitos de agua cerrado.

Albert Cuchí i Burgos, de la UPM, presenta la mesa redonda. Abre el debate sobre la mejora de las propiedades energéticas de los edificios y la rápida certificación energética. Él lo tiene claro: “Si todos los edificios y sus electrodomésticos hubiesen sido de clase A en 2013 nos habríamos ahorrado 10.000 millones de euros en combustibles fósiles, recortes en educación y sanidad. Los parques de edificaciones sin eficiencia energética causan dolor. Dolor social”. Los hay más optimistas, como Begoña Serrano Lanzarote, del IVE, y los hay menos, como Peio Mendia Baigorri o Mario García Tejera, de CEPCO. Los últimos aluden a un tema muy reiterado en toda la sesión, y es la importancia de una sociedad concienciada que aún no ha llegado. Para ello, como señala Mendia Baigorri, se debe contar tanto como ayudas sociales para paliar la pobreza energética como con pautas claras, aun si eso implica que se deban tomar soluciones políticas difíciles y hacer leyes de obligado cumplimiento que sean impopulares. Marta Vall-Ilossera señala de nuevo lo importante de una sociedad concienciada que pueda contar cara a cara con la ayuda de un sector bien formado para realizar esta transición y cumplir con el Green Deal. La frase de Begoña Serrano Lanzarote cierra bien la mesa redonda, y todos asienten: “Si algo he aprendido tras todos estos años en el sector es que sin usuario, no hay rehabilitación”.